Hay historias que están al alcance de la mano en los libros de Historia. Tan sólo es cuestión de ponerse a contarlas.
Brunegilda y Fredegunda vivieron en el siglo VI d.C. en los territorios de los francos, situados en lo que hoy es Francia y parte de Alemania, que en aquellos tiempos no existían como países. Era los tiempos del principio del feudalismo cuando no existían Estados en el sentido que hoy tienen, sino una especie de confederación de territorios unidos por juramentos de vasallaje. En los territorios de los francos estas pequeñas unidades territoriales dependían en última instancia de tres reinos (Austrasia, Neustria y Borgoña) y un territorio, más o menos autónomo, que se convertiría en ducado (Aquitania). Brunegilda era la reina de Austrasia y Fredegunda, la de Neustria. Al norte de Austrasia quedaban los sajones (emigrando en aquellos años a las Islas Británicas) y al sureste, los bávaros.




