Un espacio abierto



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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Duelo de reinas


Hay historias que están al alcance de la mano en los libros de Historia. Tan sólo es cuestión de ponerse a contarlas. 




Brunegilda y Fredegunda vivieron en el siglo VI d.C. en los territorios de los francos, situados en lo que hoy es Francia y parte de Alemania, que en aquellos tiempos no existían como países. Era los tiempos del principio del feudalismo cuando no existían Estados en el sentido que hoy tienen, sino una especie de confederación de territorios unidos por juramentos de vasallaje. En los territorios de los francos estas pequeñas unidades territoriales dependían en última instancia de tres reinos (Austrasia, Neustria y Borgoña) y un territorio, más o menos autónomo, que se convertiría en ducado (Aquitania). Brunegilda era la reina de Austrasia y Fredegunda, la de Neustria. Al norte de Austrasia quedaban los sajones (emigrando en aquellos años a las Islas Británicas) y al sureste, los bávaros.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Eloísa y Abelardo.




Pedro Abelardo (1079-1142) fue un renombrado filósofo medieval de la Escuela de París, pero pese a su gran categoría intelectual en esta ocasión lo traigo a colación por haber vivido una preciosa, trágica y, en cierto modo, moderna historia de amor -si tenemos en cuenta los tiempos que corrían entonces- con Eloísa.

Inés de Castro: reina después de muerta




Hay cerca de Coimbra un palacio (convertido ahora en hotel) al que llaman la "Quinta das lágrimas". El porqué de tan triste nombre se debe a que allí fue asesinada Inés de Castro, protagonista junto con Pedro I el Cruel de Portugal (en los mismos años reinaba en España otro Pedro I el Cruel: causalidades de la Historia), de una de las más truculentas historias de amor de todos los tiempos. Seguramente la leyenda se alejó de la realidad, pero tantos siglos después… quedémonos con la leyenda que con seguridad es mucho más bella de lo que fue la realidad.


sábado, 2 de noviembre de 2013

Gala Placidia





Gala Placidia nació en algún año entre el 388 y el 390 de nuestra era. Fue hija de emperador, hermana de dos emperadores, mujer de un rey godo y de un emperador, y madre de emperador. ¿Se puede pedir más? Posiblemente fuera la mujer más influyente de su tiempo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Leonor de Aquitania






Leonor de Aquitania (1122-1204) fue una de esas mujeres que, contra todo pronóstico dado el trato que recibían las féminas en los tiempos medievales, sobresalió por méritos propios... algo a lo que ayudó -y mucho- ser hija de Guillermo X, duque de Aquitania, y convertirse en heredera de sus tierras y feudos, tras la muerte su único hermano varón. Guillermo X murió en el año 1137 y Leonor tomó posesión del ducado, de un tamaño enorme, mayor que los dominios directos del rey francés, lo que proporcionaba a Leonor, a sus 15 años, un poder inmenso. Ese mismo año, Leonor se casó con el hijo de Luis VI de Francia, quien a los pocos meses sería coronado rey: Luis VII Capeto.

Alma Mahler: una mujer fascinante.





Alma Mahler... Sus contemporáneos la llamaban, despectivamente, “la viuda de las cuatro artes”. Y es que, cuatro grandes artistas del siglo XX perdieron la cabeza por ella, cada uno representante de una rama del arte: Mahler, músico; Kokoschka, pintor; Gropius, arquitecto, y Werfel, poeta. Excepto Kokoschka todos fueron maridos suyos, y el último, Werfel diría de ella: “es una de las poquísimas mujeres mágicas que existen”. Una mujer realmente interesante: esta es su historia.

viernes, 10 de agosto de 2012

Medea



Si pensamos en un personaje femenino de la mitología griega terrible y a la vez fascinante, nos vendrá a la mente Medea. Eurípides escribió una tragedia que lleva su nombre en el siglo V a.C., sobre la cual Cherubini compuso una ópera que se estrenó en 1797, y Pasolini convirtió la tragedia de Eurípides en película en 1969, protagonizada por María Callas (¿es posible imagina una Medea más auténtica que ella?) que sin embargo no canta la obra de Cherubini. El libro, muy cortito, es extraordinario (lo he releído hace poco), pero no he visto ni la ópera ni la película: tengo que hacerlo